martes 3 de noviembre de 2009

Verdades Científicas en la Biblia


¿Qué relación tiene la Biblia con la naturaleza o con la ciencia que estudia la naturaleza?

Las afirmaciones científicas de la Biblia son confiables.

Muchos piensan que la Biblia y la ciencia son incompatibles. Veamos qué nos dice la Biblia en los siguientes textos:

JOB 26:7

"El extiende el norte sobre vacío, Cuelga la tierra sobre nada."

Durante muchísimo tiempo, se creía que la tierra era plana, y que estaba apoyada en unos gigantes pilares.

Esto sostenía la teoría Geocéntrica (ptolemaica) que situaba la Tierra como centro de orbitación solar. Copérnico y Galileo después, sostuvieron la teoría Heliocéntrica, es decir, que era la Tierra la que giraba alrededor del sol. Para ello, tenía que estar sostenida en "la nada", en el vacío, y sabemos que las autoridades eclesiásticas y científicas del momento eran tan taxativas, como lo es la "ciencia moderna", es decir, "lo que dice la Biblia en Job 26:7 no es científicamente sostenible, por lo tanto, mentira".

Ahora nadie duda de que la Tierra está suspendida en el vacío, y se enseña a nuestros hijos el sistema solar en los colegios. Pero durante cientos de años (miles, ya que entre Copérnico nacido en el 1473 d.C. y Job, libro escrito en el s. XV a.C. hay cerca de 3000 años), corría peligro de tortura y muerte el que sostuviese esto. ¿Cómo sabía Job esto? Nadie tuvo la "ciencia" suficiente para demostrarlo o saberlo durante miles de años. Sólo una Mente superior se lo pudo haber revelado.

JOB 28:25

"Al dar peso al viento, Y poner las aguas por medida".

Que el aire pesa, ahora nadie lo duda. Pero entre esta afirmación bíblica, digamos que del s. XV a.C. hasta que Torricelli descubrió por accidente el Barómetro (en 1643), y por ende, la presión atmosférica, pasaron más de 3000 años.

Evangelista Torricelli, un ayudante de Galileo, vertió un poco de mercurio en un tubo de vidrio y colocó su pulgar sobre un extremo. Intentó entonces arrojar el mercurio fuera del tubo, pero no fue posible. Se había formado un pequeño vacío entre su pulgar y el mercurio; de alguna manera esto sostenía al pesado líquido en su sitio. Había descubierto "el vacío", la presión del aire en el exterior sostenía el mercurio dentro del tubo sin dejarlo salir. Desde entonces sabemos que el aire pesa. Un litro de aire, pesa aproximadamente 1 gramo. Sobre un metro cuadrado de la superficie de la tierra reposa una columna de aire que pesa unos 10.000 kilos. Nosotros estamos acostumbrados a esa presión, por eso no la notamos.

Si alguien hubiese dicho antes de este descubrimiento que el aire "pesa", no lo habrían tomado muy en serio. Pero si el postulado se hace "porque lo dice la Biblia", la burla estaba asegurada.

Pues sí, la Biblia ya decía que el aire pesa. Fue escrito unos 3.500 años antes de Torricelli. El texto está en Job 28:25.

Entonces se ridiculizaba todo lo que la biblia decía en nombre de la ciencia. Hoy no es distinto, pero hay una diferencia, hoy nadie discute esa "locura" de que el aire pesa.

ISAÍAS 40:22 / PROVERBIOS 8:27

"El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar."

"Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo".

Isaías, hablando de Dios, hace esta afirmación sobre la redondez de la tierra. Hoy en día todos sabemos que la tierra no es plana, sino redonda.

Cuando Cristóbal Colón decía que la Tierra era redonda, no faltaron las risas de los científicos del momento. Pues sacó la idea por leer la Biblia. Ahora, nadie duda de que la Tierra sea redonda. Entre Colón e Isaías hay más de 2000 años de diferencia. Es decir, durante más de 2300 años, todo aquél que decía que la Tierra era redonda, "porque lo dice la Biblia", fue objeto de burla, menosprecio por no ser "científico" e incluso de persecución.

Según algunos autores, Colón supuso la esfericidad de la tierra basándose en esos pasajes. Dice Rodó: "Por este libro infundió en Colón el presentimiento del hallazgo inaudito."

Si la Biblia ha demostrado tener razón en estas cosas que eran "locura", hasta que se demostró lo contrario, ¿por qué voy a dudar de otras porciones de la Biblia que dicen cosas "contrarias" a la ciencia? Lo que queda claro es que en todos estos casos, el ser humano ha tardado miles de años en poder desarrollar su conocimiento para averiguar o comprobar lo que decía la Biblia. Por lo tanto, esas afirmaciones, tuvieron que ser hechas a quienes escribieron, por un Ser superior, el Creador de todo este mundo y lo que hay en él.

JOB 28:26 - 38:25

"Cuando él dio ley a la lluvia, Y camino al relámpago de los truenos,"

"¿Quién repartió conducto al turbión, Y camino a los relámpagos y truenos?"

Lo que los físicos descubrieron en los últimos siglos ya lo afirmaba Job 28:26; 38:25, que las descargas eléctricas, como el rayo, siguen un camino. La aplicación más conocida de este descubrimiento es la del pararrayos inventado por Benjamín Franklin en 1752.

Leia Mais…

martes 27 de octubre de 2009

Fósil de pez volador contradice la evolución


Pez "volador"- Exocoetoides minor, fosilizado en una roca Cretácea en Líbano.

Los evolucionistas alegan que esta roca tiene una antigüedad de alrededor de 100 millones de años. Los fósiles indican que los peces voladores siempre han sido peces voladores.

Los miembros de la familia de peces definida como Exocoetidae, una de las familias conocidas como ‘pez volador’, poseen aletas pectorales muy desarrolladas. Al propulsarse fuera del agua con gran fuerza, ellos abren estas aletas como alas que los ayuda a planear por decenas de metros.

Los Darwinistas ven esta increíble proeza como un producto evolutivo, desarrollado al azar. Su creencia dice que en algún tiempo, un pez como éste, pero con aletas ordinarias (y por tanto, sin tener la habilidad de planear), tuvo una cría la cual, por un accidente genético al azar, sus aletas pectorales eran unos milímetros más grandes que las normales. Esto se supone les dio una ventaja de supervivencia debido a que, cuando eran perseguidos por depredadores, podían propulsarse, y planear en el aire cierta distancia fuera del agua.

Aquellos que planearan menos serían más factibles de ser devorados. Esto significa, como es creído y enseñado, que los peces voladores evolucionaron gradualmente al estado actual, con aletas pectorales muy desarrolladas.

Afortunadamente para aquellos escépticos a esta teoría evolucionista, existen fósiles de estos ‘peces voladores’ que han sido hallados en rocas, y que nos permite poner esto ¡a prueba!

El ejemplo mostrado en la foto, la cual viene de una roca hallada en Líbano y que corresponde a la época Cretácea, muestra que los Exocoetidae más antiguos tenían aletas tan grandes como los actuales. Ninguno muestra la ‘parte en desarrollo’ como los evolucionistas han establecido. Existen otros peces fosilizados con las mismas aletas desarrolladas en rocas pertenecientes a la época Triásica -la cual, si uno aceptara el esquema de tiempo evolucionista, mostraría ser aun 100 millones de años más antigua. Esto definitivamente son malas noticias para aquellos creyentes en el origen evolucionista de los peces voladores.

Basado en un artículo de J. Scheven en la publicación alemana LEBEN 8, 1996, publicada por el Museo Creacionista Lebendige Vorwelt.

Leia Mais…

domingo 25 de octubre de 2009

Descubiertos los restos de la muralla que cercaba Jerusalén en tiempos de Jesús

Arqueólogos israelíes han descubierto en el Monte Sión restos de la parte sur de la muralla que cercaba Jerusalén en el siglo I a.C., que arrojan luz sobre la ciudad por la que caminaron personajes como Jesucristo y Herodes.

Tras un año y medio de excavaciones, la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) presentó en una conferencia de prensa los resultados de un proyecto que ha puesto al descubierto partes de la muralla que rodeaba la Ciudad Santa durante la época del Segundo Templo (518 a.C. al 70 d.C.).

Según explicó el director de la excavación, Yehiel Zelinger, este descubrimiento “permite hacernos una idea más clara de lo que era Jerusalén en aquella época, que fue la de su mayor esplendor”. “Sabíamos que existían los restos de la muralla y por dónde pasaban, pero nunca la habíamos visto y ahora estarán a la vista de todo el mundo”, añade, y puntualiza que el muro tiene una altura de más de tres metros. Sobre esa muralla de la época del Segundo Templo ha aparecido otro muro del periodo bizantino (324-640 d.C.).

“El hecho de que haya dos murallas de distintas épocas una sobre la otra nos hace pensar que siguen una línea topográfica para proteger el centro de la ciudad”, explica Zelinger, para quien este dato “ofrece esperanzas de que encontremos también restos de la muralla en la época del Primer Templo (el Templo de Salomón, destruido en el 586 a.C.)”.

Leia Mais…

jueves 1 de octubre de 2009

Los datos y su interpretación: Cómo diferenciarlos


Considera las siguientes declaraciones.

Declaración 1: A es un ser humano. B es un gorila. Entre A y B hay muchas semejanzas, pero A tiene muchos atributos superiores en comparación con B.

Declaración 2: Las semejanzas demuestran que ambos, A y B, tienen un origen común. Las superioridades sugieren que A evolucionó de B durante millones de años.

Declaración 3: Las semejanzas demuestran que ambos, A y B, tienen un origen común: el Dios creador. Los atributos superiores de A demuestran que Dios eligió crear a los seres humanos a su propia imagen, lo que no sucedió con la creación de los animales.

La declaración 1 consiste en suministrar datos que son observables, se pueden saber y están abiertos a la experiencia. Las declaraciones 2 y 3 son interpretaciones de los hechos, una por un evolucionista y la otra por un creacionista.

Esta simple ilustración revela que el conocimiento o la información pueden dividirse en dos conceptos: datos e interpretación. Como los datos están sujetos a interpretaciones alternativas, los estudiantes e investigadores deben distinguir cuidadosamente entre la información que constituyen los datos reunidos, y la “información” derivada de los datos que se presenta como evidencia para apoyar una hipótesis. Los científicos se esfuerzan por ser lo más objetivos posible a este respecto, pero varios factores (prejuicios) influencian la selección e interpretación de los datos.

La distinción entre datos e interpretación no es menos importante en el aula de ciencia de lo que es en el laboratorio de ciencia. La mayor dificultad con respecto al proceso de separar los datos de la interpretación está en el contexto de las tareas asignadas en los libros de texto. Los libros de texto son las principales fuentes de información en toda aula; sin embargo, en el aula de clase de ciencia la información que se provee con frecuencia es más interpretación que datos. Los estudiantes necesitan tener un entrenamiento temprano con respecto a la identificación de los datos en los ejercicios cuando usan libros de texto. El desarrollo de tales ejercicios requerirá un esfuerzo adicional de parte del docente, pero dará como resultado una acción más analítica de parte de los estudiantes y menos explicación de parte del docente a medida que la clase progresa.

Reconociendo la diferencia

¿Qué son los datos? ¿Cuál es la diferencia entre datos e interpretación? Por definición, un dato es “el antecedente necesario para llegar al conocimiento exacto de una cosa o para deducir las consecuencias legítimas de un hecho”.1 Usualmente se considera que los datos observables son hechos inalterables, pero que pueden ser o no ser verdaderos. A medida que la tecnología y la ciencia progresan, los “hechos” serán descartados, modificados, o remplazados con nuevos datos. Por ejemplo, las medidas pueden constituir una base para la identificación, como ser una interpretación de un objeto o fenómeno. Frecuentemente se identifica a los fósiles de organismos extintos sobre la base de medidas de varias estructuras de las partes del cuerpo que han sido preservadas. La exactitud y precisión de las medidas tornan difícil la identificación correcta porque, como en el caso de muchas de las faunas conchíferas extintas, los científicos no saben si los organismos grandes, que tienen una estructura similar a la de los organismos pequeños, representan o no diferentes especies, géneros o etapas de desarrollo. Las identificaciones o cálculos reales no son datos sino interpretaciones. Gran parte de la controversia que existe en la literatura científica tiene su origen más bien en un problema significativo: interpretaciones hechas en base a datos limitados. Este punto necesita ser enfatizado en cada unidad o tema que se estudia en las aulas de ciencia.

La complejidad de los datos y las interpretaciones

Como una ilustración de la compleja interacción entre los datos y las interpretaciones, consideremos dos de los que se dan en el proceso de identificar simplemente rocas y minerales.

Paso 1. Interpretaciones de las propiedades luminosas de los minerales. Las propiedades luminosas de los minerales se describen mediante el examen microscópico de una sección muy delgada de la roca (comúnmente designada como una “sección delgada”). Se usa la luz polarizada (ondas de luz que vibran solamente en un plano en particular) para conducir series de pruebas de las propiedades luminosas de cada mineral en la sección delgada. Estas pruebas proveen una base visual de datos de los patrones de transmisión de la luz. Los mineralogistas usan dichos patrones para determinar la composición mineral de la muestra. La identificación de los minerales es una interpretación basada en los datos de las propiedades luminosas.

Paso 2. Determinación del tipo de roca. Se puede determinar el tipo de roca mediante el examen del contacto de un mineral con otro y midiendo la cantidad de cada mineral presente en cada uno de ellos. El geólogo que identifica la roca considera las identificaciones del mineral como “datos”, aún cuando la identificación de la roca en realidad es una interpretación de una interpretación. (El “dato” mineralógico fue determinado originalmente del dato de la propiedad luminosa.) El hecho es que el alcance de lo que constituye un dato es realmente bastante estrecho.

¿Precisamente cuán válida es la identificación? La identificación puede ser hecha usando comparaciones con patrones. Por ejemplo, tres secciones delgadas pueden tener la misma composición mineral pero los contactos entre los minerales pueden ser muy diferentes. Si los granos minerales están entrelazados, la roca es una roca ígnea. Si los granos minerales están alterados, deformados, alargados y alineados, es una roca metamórfica y los mismos minerales cementados juntos forman la roca sedimentaria. Cuando se definen bien los términos y procedimientos, la identificación es bastante fácil y relativamente confiable.

Ya que los datos están limitados a lo que podemos medir u observar directamente, los docentes deben promover la habilidad de sus alumnos de interpretar los datos de manera que estos puedan elaborar conclusiones confiables. Una interpretación es una explicación, una manera de presentar la información en términos comprensibles. Las interpretaciones están limitadas por la disponibilidad de datos y por la tendencia del observador.

Múltiples niveles de interpretación

Existen varios niveles de interpretación. Por ejemplo, el nombre oolito no solamente identifica a un tipo de roca en particular, sino que también implica toda una historia de requisitos ambientales y condiciones de depósito para su formación. ¿Como puede adquirir un nombre tanta información interpretativa?

    1. Una sección delgada compuesta por partículas redondas, como gotas, cementadas todas juntas, primero deben ser identificadas con respecto a su mineralización. Por lo tanto, el primer nivel de interpretación es identificar la composición mineral de las pequeñas esferas. Para el propósito de esta ilustración, las identificaremos como partículas de carbonato de calcio.
    2. La identificación de la estructura de la roca redonda, llena de esferitas, se basa en el reconocimiento de un objeto central que puede ser una pieza de algún otro tipo de roca o tal vez un fragmento de material conchífero alrededor del cual se precipitó el carbonato de calcio. Esta información estructural unida a la redondez de las partículas identifica las esferitas como oolitos. En este punto uno podría pensar que el ejercicio ha concluido y que la identificación es tan simple y sencilla como la identificación mineral. Sin embargo, se ha introducido un tercer nivel de interpretación para explicar cómo se formaron los oolitos.
    3. El tercer nivel se apoya en las observaciones de ambientes modernos. Los geólogos saben que los oolitos se forman típicamente cerca de una costa por agitación de aguas salinas calientes poco profundas.
    4. Los investigadores aplican este conocimiento a las rocas oolíticas encontradas en la ladera de la montaña. En otras palabras, los geólogos toman lo que saben acerca del escenario moderno, y de acuerdo con él interpretan el escenario antiguo. Ellos suponen que los oolitos en la montaña se formaron en ese sitio en algún tiempo del pasado de la misma manera que se forman los oolitos en el océano o el Gran Lago Salado de Utah. Esta interpretación implica que los oolitos no se forman de ninguna otra manera. El razonamiento parece totalmente lógico y la conclusión parece obvia; sin embargo, esta asociación puede no ser cierta. El ejercicio no ha terminado. Se agrega ahora este conjunto de interpretaciones a datos con múltiples interpretaciones para llevarnos a la descripción final de la exposición de una roca en particular. Este proceso es duplicado en otras exposiciones o afloramientos de roca en una región mayor para desarrollar un modelo.
    5. Los geólogos usan otros tipos de roca y datos adicionales con el fin de desarrollar modelos para describir eventos geológicos de la historia de la tierra. Por ejemplo, se designa a los granos de cuarzo cementados como areniscas. Los patrones de arenisca pueden deberse a procesos conocidos como estratificación cruzada. Típicamente, los estratos cruzados se forman cuando las corrientes (de viento y/o agua) depositan arena y arcilla al abrigo de las laderas de las dunas. Mediante la integración de una amplia gama de datos e interpretaciones ( minerales, rocas, oolitas y estratificación cruzada) los geólogos ahora pueden desarrollar el quinto nivel de interpretación: la modelación. Los modelos proveen a los científicos de un marco generalizado para predicciones en desarrollo y calcular eventos que pueden haber ocurrido en el pasado.2

Por lo tanto, cuando se evalúa una investigación, debe tenerse en cuenta la marcada diferencia entre los datos y la interpretación. Los datos son medidas y observaciones reales. Las interpretaciones tratan de identificar o explicar lo que es medido y observado. La validez de una interpretación depende de cuán buena sea la correspondencia de la interpretación con los datos disponibles. Las interpretaciones cambiarán según cambie la base de datos. Esta interacción entre los datos y las interpretaciones es lo que causa el éxito y florecimiento de la ciencia.

Parcialidad en la adquisición de datos

Los científicos son conscientes que están sujetos al error y malentendido. Por lo tanto tratan de mantener una actitud de objetividad en la investigación.3 Esta lealtad a la objetividad ha creado una especie de aura alrededor de los científicos y, desafortunadamente, la ciencia ha desarrollado una imagen popular de “infalibilidad”. La gente prefiere creer que los científicos son objetivos y que tratan con absolutos. Algunos incluso piensan que cuando un científico saca una conclusión, todas las teorías que compiten son refutadas y las preguntas se resuelven. Debido a eso se desarrolló una falsa sensación de seguridad en la ciencia. Algunos científicos hacen poco para disipar esa imagen y para complicar las cosas, la comunidad científica ha adoptado la posición de que cualquier investigador que tiene una predisposición religiosa no es científico; por lo tanto, por definición, la ciencia creacionista no puede ser verdadera ciencia. Una actitud tal falla en reconocer sus propias predisposiciones.4

Pasamos a enumerar ciertas predisposiciones que influencian sobre la ciencia, algunas de las cuales son técnicas y otras son factores sutiles e inconscientes.

    1. Restricciones en el muestreo. El primer problema en la recolección de datos es la predisposición en el muestreo. Todo científico tiene algunas ideas preconcebidas acerca de la investigación que influencian la selección de los datos. El muestreo al azar ayuda a minimizar el problema,5 pero aún entonces las selecciones favorecen una hipótesis en particular.
    2. Errores sistemáticos. Un científico puede tener un “punto ciego”: una falla en reconocer datos. Por ejemplo, es común que un paleontólogo que se especializa en caracoles fósiles coleccione una mayor variedad de gasterópodos que cualquier otro en la ladera de la montaña. Sin embargo, ese mismo individuo tendrá menos almejas y corales que otros colectores de fósiles. Estos otros fósiles pueden tener un impacto significativo en la interpretación de ese sitio, pero la predisposición del investigador elimina esa fuente de datos. Además de los problemas relativos a la obtención de datos, el procesamiento de los datos puede introducir tendencias técnicas sistemáticas.6 Un inadvertido procedimiento defectuoso, o una fórmula matemática o un análisis estadístico incorrectamente aplicados en el procesamiento de datos introduce un error sistemático o tendencia en los resultados.
    3. Restricciones tecnológicas. Los científicos tienen ahora la habilidad de incorporar grandes cantidades de datos e interpretaciones en modelos generados por computadora por medio de análisis que involucran el reconocimiento de patrones. Sin embargo, las gigantescas bases de datos no necesariamente significan que los modelos reflejan adecuadamente sistemas y procesos complejos. El desarrollo de modelos simplificados con sistemas generados por computadora producen restricciones técnicas porque los parámetros simplificados establecen límites a la aplicación del modelo a sistemas verdaderos7.
    4. Calidad de los datos. El análisis de los datos introduce tendencias debido a las interpretaciones cualitativas o subjetivas que están incluidas. Por ejemplo, en el análisis de los datos de potasio-argón, la cantidad de potasio y de argón puede ser medida muy exacta y precisamente. Sin embargo, es difícil saber con certeza lo que ese dato significa, y las conclusiones relativas a la edad dependen mucho de las numerosas suposiciones y problemas que surgen en el contexto de la metodología.8 La tecnología corriente no mide la edad de la roca en forma directa, por lo que las conclusiones son tendenciosas. Y los datos descriptivos son aún más problemáticos.
    5. Restricciones financieras. El método científico requiere pruebas rigurosas antes que cualquier teoría pueda ser aceptada. Sin embargo, las restricciones monetarias y de tiempo limitan el crucial proceso de prueba. Se incorporan nuevos datos en la teoría corriente porque es más fácil que el material sea publicado si es generalmente aceptado por el mundo científico. El proceso del financiamiento tiene una increíble influencia en la investigación hoy en día.9 Si no hay publicación, no hay dinero para la investigación. Es así de simple. El riguroso proceso de prueba propuesto por el método científico no es rentable, de tal manera que las ideas y los conceptos son enviados apresuradamente a la prensa y citados en publicaciones subsecuentes. Las presiones económicas crean un aumento de las tendencias técnicas al limitar el proceso experimental. Los estudiantes debieran ser conscientes que la financiación de la investigación tiene un control significativo sobre la investigación publicada.

Consecuencias para la ciencia y la religión

Cuando se llega a la junción de la ciencia y la religión, deben notarse varios puntos. Primero, no todos los datos se miden con exactitud y a veces es difícil diferenciar entre los datos y la interpretación. Desde luego, las interpretaciones múltiples y alternativas de cualquier base de datos no solamente son posibles sino que son también probables. La interpretación de datos puede ser muy compleja; sin embargo, en el desarrollo de las teorías, se prefiere usualmente el escenario más simple al más complejo. Segundo, en toda interpretación se hallan presentes predisposiciones, porque toda interpretación científica es subjetiva, por lo menos en parte. Tercero, necesitamos comprender la naturaleza de la ciencia y cómo trabaja el científico. La gente a veces se desanima porque las interpretaciones científicas cambian constantemente, de manera que no saben qué creer. Sin embargo, esa es la naturaleza de la ciencia; así es como avanza. Una vez que uno realmente comprende este aspecto de la ciencia, uno es renuente a basar creencias teológicas en datos específicos o en conceptos científicos. Cuarto, aunque la ciencia sea útil y provea información relevante, no debiera dictar la teología de nadie. Si se le permite a la ciencia dictar teología, entonces cada vez que la interpretación científica cambia, la teología debería ser alterada, sea que esa alteración es consistente con el sistema de creencias y experiencias de uno o no lo sea. Al mismo tiempo, la teología no debiera dictar la ciencia de nadie. Conceptos tales como “la fijeza de las especies,” basada en una teología personal sostenida por muchos en los siglos XVII y XVIII ,10 y la teoría de la “tierra plana,” son algunas de las ideas que contribuyeron al conflicto entre la ciencia y la teología. La Biblia puede suplir legítimas hipótesis de trabajo y limitaciones para la ciencia. De hecho, la Escritura como fuente de información sugiere vías de investigación que no serían consideradas por la mayoría de las personas no cristianas. Tal investigación debería reconocer toda parcialidad escrituraria que pueda estar presente y todos los datos deben ser evaluados equitativamente.

Conclusiones

Los científicos están completamente seguros que saben lo que están haciendo. Sin embargo, especialmente en el área de los orígenes, la ciencia sola no puede enjuiciar la completa base de datos porque la propuesta científica no considera la posibilidad de la participación sobrenatural en la naturaleza y en la historia de nuestro planeta. La mayoría de los científicos creen que hay conflictos irreconciliables entre la ciencia y la Escritura.11 Por ejemplo, Ayala afirma: “Pretender que las declaraciones de Génesis son verdad científica es negar toda la evidencia”.12 La evidencia no prueba ni una larga ni una corta historia de la vida. La evidencia disponible provee información muy limitada. Los datos no son el problema principal en reconciliar la ciencia y la Escritura. Es la interpretación de los datos la que presenta conflictos. También se ha dicho: “No solamente es el presente la llave del pasado, sino que el presente es la llave del futuro”.13 Ambos, el relato histórico de un diluvio universal y el relato profético de la segunda venida de Cristo proclaman la falsedad de ese concepto.14 Para los cristianos, la Biblia provee una fuente de información que sugiere que hay un camino mejor para abordar la ciencia. Desde esta perspectiva, se reconocerá cierta armonía entre la ciencia y la Escritura. De hecho, los cristianos esperan armonía porque ellos reconocen a Dios como el creador de la naturaleza y sus “leyes” científicas.

Elaine Kennedy (Ph.D., University of Southern California)

Notas y referencias:

1. Real Academia: Diccionario de la lengua española, XXI edición, tomo 1.

2. Andrew D. Miall: Principles of Sedimentary Basin Analysis (New York: Springer-Verlag, 1984), p. 3.

3. Francisco Ayala: Robert McCormick Adams, Mary-Dell Chilton, Gerald Holton, Kumar Patel, Frank Press, Michael Ruse y Philip Sharp: On Being a Scientist (Washington, D.C.: National Academy of Sciences Press, 1989), p. 1.

4. Del Ratzsch: The Battle of Beginnings: Why Neither Side Is Winning the Creation–Evolution Debate (Downers Grove, Illinois: InterVarsity Press, 1996), pp. 158-179. Ver también: Philip E. Johnson, Darwin on Trial (Downers Grove, Illinois: InterVarsity Press, 1991), pp. 6-12.

5. Ayala et al, p. 5.

6. Ibíd., pp. 5, 6.

7. Ibíd., p. 6.

8. C. M. R. Fowler: The Solid Earth: An Introduction to Global Geophysics (Cambridge University Press, 1998), p. 192.

9. Francisco J. Ayala y Bert Black: “Science and the Courts”, American Scientist 81 (1998): 230-239.

10. J. Browne: The Secular Ark (New Haven, Conn.: Yale University Press, 1983), pp. 21-23.

11. Colin Norman: “Nobelists Unite Against ‘Creation Science’”, Science 233 (1986): 935.

12. Ibíd., p. 935.

13. Alan Baharlou, 1978. Comunicación personal que expresa el sentimiento de James Hutton in 1788: “Por lo tanto los resultados de nuestra indagación presente son que no encontramos vestigios del comienzo, ni posibilidades de un fin” (de Transactions of the Royal Society of Edinburgh).

14. 2 Pedro 3:3 -10.

Leia Mais…

domingo 20 de septiembre de 2009

En realidad es un balance entre ambas...

Muchos saben tan poco acerca de su Biblia que están inseguros en la fe. Quitan los hitos antiguos, y los engaños y los vientos de doctrinas los llevan de aquí para allá. La falsamente llamada ciencia está minando los fundamentos de los principios cristianos; y aquellos que una vez estuvieron en la fe, se apartan de las doctrinas básicas de la Biblia y se divorcian de Dios, mientras siguen pretendiendo ser sus hijos.

Leia Mais…

viernes 18 de septiembre de 2009

Interesante...

Leia Mais…

martes 15 de septiembre de 2009

Crean mapa tridimensional de la Antártida


Un equipo de científicos ha creado un mapa tridimensional de las profundidades de la capa de hielo de la Antártida que permite entender cómo el flujo de las corrientes de hielo puede influir en el aumento del nivel del mar en los próximos años, según un artículo publicado hoy por 'Nature Geoscience'.

Equipados con un radar, científicos de la British Antartic Survey (BAS), una institución británica dedicada al estudio del "continente blanco", y de la Universidad de Durham (al norte de Inglaterra), han dado un paso más en el estudio de la capa subterránea de hielo de la Antártida, que alberga a dos kilómetros bajo tierra un "río de hielo" diez veces más ancho que el Rhin.

La investigación se llevó a cabo en la zona oeste de la Antártida, en la corriente de hielo Rutford, compuesta por una mezcla de agua y sedimentos que fluyen bajo el hielo formando "crestas y surcos" que controlan el flujo de hielo que termina en el océano.

La corriente Rutford tiene unos 150 kilómetros de longitud, 25 kilómetros de ancho y un grosor de entre dos y tres kilómetros.

Las corrientes de hielo son similares a ríos gigantescos de hielo a través de los cuales el hielo de la capa antártica se traslada hacia el mar, formando grandes cadenas de hielo flotante.

La investigación de estos flujos es clave para predecir la evolución de la capa de hielo antártica y su influencia en el aumento del nivel del mar en el futuro.

Leia Mais…

ADN si, pero 6,000,000 de años... de ninguna manera.

Las 5.000 letras del ADN explican detalladamente el código genético de su mitocondria, la materia celular encargada de generar energía. La investigación, publicada en la revista Nature, revela el origen de la especie en el árbol genealógico del elefante. Muestra que el mamut era una especie más cercana al elefante asiático que al africano. Estos tres grupos de especies se separaron de un antepasado común hace unos seis millones de años. "Finalmente hemos resuelto la filogenia del mamut, la cual ha sido controvertida durante los pasados 10 años", dijo a la BBC el autor del estudio, Michael Horfreiter, del Instituto Max Plack de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania.

Leia Mais…

domingo 13 de septiembre de 2009

Brasil crea por ley el "Día Nacional de la Marcha para Jesús"


BRASILIA-. Brasil creó por ley el "Día Nacional de la Marcha para Jesús", proyecto que fue sancionado este jueves por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, informó el portal informativo G1 del diario O Globo.

La iniciativa fue promovida por representantes de varias iglesias evangélicas, uno de los cultos más poderosos y en crecimiento en Brasil.
Según el sitio, la festividad tendrá lugar cada año el primer sábado pasados 60 días de la Pascua.

Lula se alió para llegar al poder con el Partido Republicano Brasileño (PRB), ligado a una iglesia evangélica, del que es miembro su vicepresidente, el empresario José Alencar.
Algunas famosas figuras del deporte brasileño, como el futbolista Kaká, forman parte de cultos evangélicos. Kaká y su esposa se cuentan entre los miembros más visibles de la iglesia Renacer en Cristo.

Leia Mais…

jueves 10 de septiembre de 2009

Andrómeda, la Galaxia Caníbal


Se sospechaba desde hace tiempo, pero ahora los astrónomos lograron confirmarlo: la enorme galaxia Andrómeda se ha expandido devorando a estrellas de las pequeñas galaxias vecinas.

Un equipo internacional de científicos descubrió lo que dice son "restos" de galaxias enanas vecinas destruidas e incorporadas a Andrómeda.

El equipo de astrónomos del Sondeo Arqueológicio de Andrómeda -que publican su investigación en la revista Nature- logró obtener imágenes detalladas del evento que ocurrió a unos 2,3 millones de años luz de la Tierra.

Desde hace décadas se sospecha que las galaxias se consumen entre sí y que Andrómeda devoraba a las galaxias enanas que se acercaban demasiado.

Pero ahora por primera vez los astrónomos lograron trazar en detalle el mapa de la enorme galaxia y descubrieron dentro de ésta a estrellas que no pudieron haberse formado allí.

Tal como explicó a la BBC Pauline Barmby, astrónoma de la Universidad de Western Ontario, Canadá, y quien participó en el estudio, el patrón de las órbitas de las estrellas pueden revelar su origen.

"Andrómeda está tan cerca de nosotros que pudimos trazar el mapa de todas sus estrellas" explica.

"Y cuando vimos una especie de estrellas agrupadas con la misma órbita pudimos saber que éstas no pertenecían a ese sitio".

Se trataba, dicen los astrónomos, de decenas de miles de soles formando pequeñas galaxias y cayendo en una galaxia espiral enorme como Andrómeda.

Modelo jerárquico

Los astrónomos utilizaron el Telescopio Canadá-Francia-Hawaii para trazar las inmensas fuerzas gravitaciones que se están devorando a la pequeña galaxia Traingulum cuando orbita lentamente a la gigantesca espiral.

Las imágenes que lograron captar muestran por primera vez las fuerzas de marea e interacciones que provocan que una galaxia devore lentamente a las estrellas y gases cósmicos de otra galaxia.

La investigación apoya al llamado "modelo jerárquico" de formación de galaxias.

Este modelo predice que las galaxias más grandes estén rodeadas de reliquias o galaxias más pequeñas que ya consumieron totalmente o han comenzado a digerir.

Andrómeda es la galaxia más cercana a nuestra Vía Láctea y tal como señalan los científicos, continúa expandiéndose.

Los astrónomos pudieron observar también una "corriente de estrellas" de una galaxia vecina llamada Triangulum "extendiéndose" hacia Andrómeda.

Fusión galáctica

El doctor Scott Chapman, profesor de astrofísica del Instituto de Astronomúa de la Universidad de Cambridge, que también participó en la investigación explica que "eventualmente estas dos galaxias terminarán fusionándose completamente".

"Y parece irónico que la formación y la destrucción de galaxias sean eventos tan unidos".

Y ahora Andrómeda parece perseguir un banquete más grande. La gigantesca galaxia se acerca a nosotros -a la Vía Láctea- a gran velocidad.

"Sí está cada vez más cerca y eventualmente habrá una explosión colosal de Andrómeda con nuestra galaxia" dice Scott Chapman.

"Pero -igual que como ocurrió en este evente- el principal efecto de esa explosión será el desplazamiento de estrellas entre ambas galaxias para eventualmente formar una sola galaxia con la formación de muchas estrellas nuevas".

"Quizás podría ser motivo de preocupación pero el evento es todavía demasiado lejano, a miles de millones de años", expresa el científico.

BBC

Leia Mais…

miércoles 9 de septiembre de 2009

Maravillosas especies nuevas halladas en la Antártida


Un equipo internacional de investigadores ha descubierto más de 700 nuevas especies, en su mayor parte pequeños crustáceos, en las profundidades marinas del Océano Austral, en la Antártida. Las conclusiones de su trabajo, que se realizó en tres expediciones entre los años 2002 y 2005, se han publicado en la revista 'Nature'.

Los investigadores han descubierto 585 nuevas especies de crustáceos en las profundidades del Océano Austral gracias a tres expediciones integradas en un proyecto sobre biodiversidad de los fondos marinos de la Antártida, el 'Antartic benthic deep-sea biodiversity' (ANDEEP).

Los científicos descubrieron niveles inesperados de biodiversidad en esta localización que permanecía sin estudiar, un hallazgo que contradice las suposiciones que señalaban que la diversidad de las profundidades marinas era menor en esta área oscura y de grandes proporciones.

En sus expediciones los investigadores recogieron especímenes biológicos y datos medioambientales de diferentes regiones de entre 774 y 6.384 metros de profundidad bajo la superficie del Mar Weddell, situado al noroeste del continente antártico, y las áreas colindantes.

El Mar Weddell es un recurso importante de agua profunda para el resto del océano y proporciona una posible ruta para que las especies entren a estas aguas. Además, el equipo de científicos descubrió faunas de aguas profundas que también se encuentran en las comunidades de las placas adyacentes y en otros océanos.

Los investigadores identificaron 674 especies de isópodos, un orden de crustáceos, de los que más del 80% eran desconocidos. En algunas regiones, determinados grupos de isópodos y gusanos marinos incluían especies invasoras procedentes de la placa continental profunda del Océano Austral.

Las especies que vivían en las partes más profundas del Mar Weddell tendían a tener vínculos más fuertes con otros océanos, en particular si se habían dispersado con facilidad, como ciertas amebas. Pero aquellas especies de dispersión pobre, como los isópodos, los gusanos nematodos y los pequeños crustáceos eran especies específicas del Océano Austral.

Las tres expediciones se realizaron a bordo del buque de investigación alemán Polarstern entre los años 2002 y 2005. Un equipo internacional procedente de 14 organizaciones internacionales investigó el manto marino, sus cordilleras continentales y los cambios en las aguas profundas para crear una imagen de esta poca conocida región del océano.

Leia Mais…

jueves 3 de septiembre de 2009

Jesucristo: ¿Mito o historia?


Hay quienes se preguntan si el Jesús de la fe es el mismo Jesús de la historia. Tal vez, sugieren otros, Jesús es un mito o acaso una invención motivada por la fe. ¿Será que debemos rechazar al Jesús histórico como una leyenda inventada por los cristianos?

Durante los primeros siglos de la era cristiana, no se dudaba que Jesús fuera un personaje real e histórico. Tanto los creyentes como los incrédulos aceptaban que Jesús había vivido y muerto en Palestina. A principios del siglo V, San Agustín preparó una Armonía de los Evangelios para defender a los autores de los Evangelios de la acusación de “total falta de veracidad”. Al mismo tiempo, admitió que el orden de los acontecimientos narrados y los discursos registrados podrían haber sido reconstruidos. Aun así, para Agustín el Jesús de la historia y el de la fe eran básicamente la misma persona.

La búsqueda del Jesús histórico

La así llamada “búsqueda del Jesús histórico” comenzó en serio con Hermann Reimarus (1694-1768), quien se propuso encontrar al Jesús que había existido antes de que la iglesia lo recubriera y ocultara con dogmas. Reimarus llegó a acusar a los discípulos de inventar los milagros y la resurrección para no tener que volver a dedicarse a la pesca. Sus escritos causaron consternación entre los creyentes e interés entre los investigadores.

En el siglo XIX, F. J. Baur (1792-1860), usando como método la crítica histórica, llegó a la conclusión de que “la posición que tomemos acerca de la resurrección tiene poca importancia para la historia”. Lo que sí importaba era que los apóstoles creían que la resurrección había ocurrido.

Albert Schweitzer, quizás mejor conocido por sus 40 años de obra médica en África y su premio Nobel de la Paz en 1952, opinó sobre el tema en su libro La búsqueda del Jesús histórico, publicado en inglés en 1910. Allí Schweitzer criticó a los eruditos que, a su juicio, habían convertido a Jesús en una “figura diseñada por el racionalismo, dotada de vida por el liberalismo y vestida por la teología moderna con un manto histórico”. A pesar de su creencia personal en Jesús, Schweitzer concluyó que ya no existía fundamento histórico para el cristianismo. Para él lo importante no era “Jesús como se lo conoce en la historia, sino Jesús resucitado espiritualmente dentro de los hombres”.

En el siglo XX, Rudolf Bultmann (1883-1976), que había sido educado en el liberalismo y el escepticismo, afirmó que “no podemos saber casi nada acerca de la vida y la personalidad de Jesús, ya que las primeras fuentes cristianas no muestran interés en ninguna de las dos y son, además, fragmentarias y con frecuencia legendarias”. Para Bultmann, los milagros de Jesús eran “leyendas”; sus dichos, “típicos” pero no auténticos. La iglesia, y no Jesús, le había dado significado a su muerte.

Siguiendo la dirección de Bultmann, el “Seminario sobre Jesús”, un grupo de 74 estudiosos, la mayoría de ellos profesores en universidades norteamericanas, se reunió durante varios años, a partir de 1985, a fin de preparar una versión erudita de los cuatro Evangelios canónicos y el apócrifo Evangelio de Tomás. Estudiaron 1.500 dichos de Jesús, y votaron luego sobre la supuesta autenticidad de cada uno. Su veredicto fue que el “ochenta y dos por ciento de las palabras atribuidas a Jesús en los Evangelios no fueron pronunciadas por él”. En cuanto a los milagros, su posición era similar a la de Bultmann: “El Cristo del credo y del dogma…ya no puede ser aceptado por quienes han visto los cielos a través del telescopio de Galileo”. El co-fundador del seminario, John Dominic Crossan, afirmó que Jesús “no curó enfermedades ni era capaz de hacerlo” y que nadie puede “traer a los muertos de vuelta a la vida”. El relato de la resurrección de Cristo incluye más “trances y visiones” que realidad. Crossan señaló que la historia de la resurrección dice más acerca del origen de la autoridad cristiana que del origen de la fe cristiana. Para Marcus Borg, participante en el seminario, “la historia del Jesús histórico concluye con su muerte un viernes del año 30 d.C.”. Sin embargo, acepta que el Señor se apareció a sus seguidores “en una forma nueva a partir del domingo de Pascua” y que desde entonces lo experimentaron como “una realidad viviente”.

¿En qué se ha basado esta “búsqueda”? En buena medida, en el racionalismo, el naturalismo y la crítica, que pasaron de la filosofía a la teología a partir del siglo XVII. Una importante presuposición racionalista —que no existen milagros— llevó a los que estuvieron involucrados en esta “búsqueda” a concluir que buena parte de lo que se lee en los Evangelios es ficción.

¿Puede una teología fundamentada en tal posición ser aceptable para quienes creen en la veracidad de la Biblia? Evidentemente, no. Existe suficiente evidencia para que el creyente afirme la historicidad de Jesús y la veracidad de los Evangelios. La evidencia presentada en este artículo incluye referencias literarias, bíblicas y arqueológicas.

Referencias a Jesús en documentos no cristianos

Fuentes literarias judías

Josefo, el historiador judío (aproximadamente del año 37 al 100), se refiere a Jesús dos veces en sus Antigüedades de los judíos. La primera mención es tangencial a su presentación de las actividades del sumo sacerdote Anano, en torno al año 62. Afirma que Anano “reunió al sanedrín de los jueces y presentó delante de ellos al hermano de Jesús, llamado el Cristo, cuyo nombre era Santiago, y a algunos otros, y cuando hubo formulado una acusación contra ellos como quebrantadores de la ley, los entregó para ser apedreados”. El pasaje muestra un punto de vista no cristiano al decir que era “llamado” Cristo. Si el autor hubiese sido cristiano, habría designado a Santiago como “hermano del Señor”.

En las mismas Antigüedades (libro 18) aparece el debatido “Testimonium Flavianum” en un pasaje que describe a Pilato, quien condena a muerte a Jesús. El libro 18 de las Antigüedades sólo se encuentra en tres manuscritos griegos, el más antiguo de los cuales es del siglo X. En la forma como aparece allí, el pasaje no parece haber sido escrito por un judío. “Vivió por este tiempo Jesús, un hombre sabio, si acaso se le puede llamar hombre; porque era hacedor de obras maravillosas, maestro de quienes reciben la verdad con placer. Atrajo a muchos judíos y también a muchos gentiles. Él era [el] Cristo. Y cuando Pilato, por indicación de los principales entre nosotros, lo condenó a la cruz, los que en un principio lo habían amado no lo abandonaron; porque apareció ante ellos de nuevo al tercer día; así como lo habían predicho los profetas divinos, junto con diez mil otras cosas maravillosas acerca de él”.

En 1971 se publicó en Israel una versión árabe del libro 18, donde se encuentra el “Testimonium Flavianum”. El texto difiere mucho de la versión griega: “En este tiempo hubo un hombre sabio llamado Jesús. Su conducta era buena y se lo conocía como virtuoso. Muchos de los judíos y de otras naciones se hicieron discípulos de él. Pilato lo condenó a morir crucificado. Pero los que se habían hecho discípulos de él no abandonaron el discipulado. Informaron que se les apareció tres días después de su crucifixión y que estaba vivo; por lo cual podría haber sido el Mesías, acerca de quien los profetas escribieron maravillas”.

Las diferencias entre las dos versiones del pasaje sugieren que la versión griega incluye añadidos cristianos. Sin embargo, no hay duda de que Josefo mencionó la crucifixión de Jesús.

El Talmud de los judíos, redactado en dos formas, en Babilonia y en Palestina, por el siglo V, contiene enormes cantidades de tradición oral comunicada de rabino a rabino. Si bien a Jesús se lo menciona en forma peyorativa en varios pasajes, nos interesa una declaración: “En vísperas de la pascua Yeshu fue colgado. Por cuarenta días antes de la ejecución, un heraldo salió y proclamó, ‘Él será apedreado porque ha practicado la hechicería y ha seducido a Israel a la apostasía. Quienquiera pueda decir algo a su favor que se adelante y lo defienda’. Pero como nada se presentó en su favor fue colgado en vísperas de la pascua”.

Este pasaje concuerda con los Evangelios en que Jesús fue ejecutado en vísperas de la pascua; sin embargo, lo de los cuarenta días es ajeno al relato bíblico. Es interesante que según la costumbre judía Jesús debía ser apedreado por seducir a Israel a la apostasía. Por otra parte fue “colgado”, posiblemente siguiendo órdenes romanas. En todo caso, Yeshu aparece como personaje histórico que tuvo un impacto marginal en la historia judía.

Fuentes literarias paganas

Una de las más antiguas menciones de Jesús en documentos paganos aparece en una carta escrita por Mara bar Sarapión. Este estoico sirio había sido encarcelado en Roma (probablemente a fines del siglo I), y le escribía a su hijo para animarlo a buscar la sabiduría. Menciona a Sócrates, Pitágoras y al “sabio rey” muerto por los judíos. Ninguno de ellos en realidad había muerto porque cada uno había dejado un legado de sabiduría. El “sabio rey” vivía “por causa de la nueva ley que ha dado”. Si bien no da el nombre del “sabio rey”, no se duda de que se refería a Jesús.

Cuando Plinio llegó a ser gobernador de Bitinia y Ponto a comienzos del siglo II, escribió a Roma pidiendo instrucciones. Uno de los asuntos que le preocupaba era qué hacer con los cristianos. En una de sus cartas menciona dos veces a Cristo. Informa que cualquiera que fuera acusado de ser cristiano podía repudiar la acusación con sólo ofrecer incienso a los dioses y al emperador y blasfemar el nombre de Cristo. También dice que el culto de los cristianos se hacía antes del amanecer e incluía la recitación de palabras dirigidas a “Cristo como a un dios”. Esta carta, escrita por el año 112 no añade gran cosa a lo que ya se sabe acerca del culto y las creencias de los cristianos. Sin embargo, corrobora la existencia de cristianos que seguían a Jesús.

El historiador romano Tácito (aproximadamente 55-117 d.C.) escribió treinta libros sobre acontecimientos transcurridos del año 14 al 96 del siglo I. Desgraciadamente, faltan los que se refieren a los años 29 al 32. Sin embargo, su narración del gran incendio de Roma (64 d.C.), del cual Nerón culpó a los cristianos, contiene referencias a los cristianos y a Cristo. “En consecuencia, para deshacerse de este informe [de que él mismo había mandado incendiar la ciudad], Nerón culpó e infligió las más horribles torturas a un grupo odiado por sus abominaciones, llamados cristianos por el pueblo. Cristo, en quien se originó ese nombre, sufrió la pena máxima durante el reinado de Tiberio, por manos de uno de nuestros procuradores, Poncio Pilato”. Tácito continúa afirmando que el cristianismo era una “superstición maliciosa”, que había comenzado en Palestina y se había extendido a Roma. Su tono despectivo indica que este pasaje no fue una interpolación cristiana. Tácito aceptaba a Jesús como figura histórica.

Luciano de Samosata, escritor satírico del siglo II, se burla de los cristianos y de su fundador: “Los cristianos, bien sabéis, adoran hasta hoy a un hombre, el distinguido personaje que introdujo sus ritos novedosos y fue crucificado por ello”. Los cristianos, afirma, “adoran al sabio crucificado y viven según sus leyes”.

Evidencias bíblicas

Como creyente, encuentro razones para considerar que las fuentes bíblicas proporcionan un testimonio confiable acerca de la historicidad de Jesús. Para comenzar, hay casi total acuerdo entre los eruditos de que el Nuevo Testamento se completó antes del final del siglo I. Las tradiciones más antiguas afirman que Mateo, Marcos, Lucas y Juan fueron los autores de los Evangelios. Mateo y Juan fueron discípulos de Jesús. Marcos y Lucas estaban separados sólo por un paso de los acontecimientos que narraron. Papías de Hierápolis (comienzos del siglo II) afirma que Marcos era el “intérprete de Pedro” y que redactó el relato de los eventos que le hizo Pedro, no necesariamente en el orden en que ocurrieron, pero con la mayor precisión posible. En torno al año 185, Ireneo declaró que Lucas, apóstol junto con Pablo, había escrito un Evangelio que proporcionaba detalles de la historia de Jesús que no aparecían en los otros tres. Además, los otros libros del Nuevo Testamento dan por sentada la historicidad de la vida, muerte y resurrección de Jesús. Pablo hasta menciona la existencia de testigos de estos acontecimientos (1 Corintios 15:5-8).

Las referencias a fechas y gobernantes en el Evangelio de Lucas, si bien no están totalmente libres de problemas de interpretación, proporcionan evidencia de la proximidad del autor a los hechos. El que Lucas haya usado (en 3:1-3) el estilo greco-romano de presentar su información indica claramente su intención de mostrar la historicidad de su escrito.

El papiro John Rylands (P52), encontrado en Egipto, contiene un fragmento de Juan 18. Data de comienzos del siglo II, lo que confirma que los cuatro Evangelios fueron redactados antes de fines del siglo I. El papiro Bodmer (P66), también del siglo II, conserva grandes porciones del Evangelio de Juan en forma de libro. Otros papiros de fines del siglo II o comienzos del III se suman a la evidencia de que los Evangelios, tales como los conocemos hoy, existieron desde fecha muy antigua.

Poco después del descubrimiento de los papiros Chester Beatty, Sir Frederic Kenyon afirmó en 1930: “El resultado neto de este descubrimiento…es, en efecto, la reducción del lapso entre la data de los más antiguos manuscritos y las fechas tradicionales de redacción de los libros del Nuevo Testamento, de modo que esa separación se torna insignificante en la discusión de su autenticidad. Ningún otro libro de la antigüedad goza de tan antiguo y abundante testimonio con respecto al texto y ningún erudito imparcial puede negar que el texto que hoy tenemos es esencialmente confiable”.

Ningún otro documento de la antigüedad cuenta con manuscritos que datan de fecha tan cercana a su redacción original. Por ejemplo, el más antiguo y único manuscrito de los primeros libros de los Anales de Tácito, escritos a principios del siglo II, nos viene aproximadamente del año 1100. El manuscrito más antiguo de la Ilíada de Homero es de unos 400 años después de que se escribiera esa épica. La biografía de Alejandro Magno, escrita por Plutarco y considerada por los historiadores como digna de confianza, fue escrita más de cuatro siglos después de la muerte de Alejandro. El más antiguo manuscrito de La Guerra de las Galias, es una copia del año 900, casi mil años después que Julio César redactara esa historia.

Evidencias arqueológicas

Si bien los descubrimientos arqueológicos, con la posible excepción del osario de Santiago, publicitado a fines del año 2002, no se refieren específicamente a Jesús, corroboran varios elementos de los relatos de los Evangelios. Algunas construcciones, como la sinagoga de Capernaum y el estanque de Betesda en Jerusalén, han sido excavadas e identificadas. También se han hallado y estudiado monedas que aparecen mencionadas en los Evangelios. Los huesos de un tal Yehohanan, encontrados en un osario judío, muestran los efectos de una crucifixión: un clavo de 20 cm todavía atraviesa los huesos de su tobillo.

La arqueología ha demostrado que Poncio Pilato era procurador romano en Jerusalén en tiempos de Cristo. Aún más, algunas monedas fechadas entre los años 29 y 31 llevan su nombre, junto con símbolos religiosos romanos, corroborando así los relatos de su mala voluntad para con los judíos.

Conclusión

Se desconoce la fecha exacta del nacimiento de Cristo; sin embargo, su nacimiento ha dividido la historia humana en dos: antes y después de Cristo. Si no hubiera base histórica para la vida de Jesús, eso difícilmente habría ocurrido.

Los seguidores de Jesús fueron transformados: Pedro, el cobarde, se convirtió en un valiente apóstol; Juan el amado escribió con toda convicción: “Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis” (Juan 19:35, RVR). A lo largo de los siglos, los incontables mártires se sometiron a la muerte por sus convicciones cristianas.

La iglesia cristiana, a pesar de sus defectos, ha basado su proclamación y su servicio en la realidad histórica de Jesús. El Jesús de la fe emerge del Jesús de la historia, sin el cual la fe cristiana no sería más que una ilusión.

Nancy Weber de Vyhmeister (Ed. D., Andrews University) es profesora jubilada del Seminario Teológico de la Universidad de Andrews, donde se desempeñaba como profesora de misiones y técnicas de investigación, y redactora de la revista Andrews University Seminary Studies. Este artículo se basa en un capítulo de The Essential Jesus, editado por Bryan Ball y William Johnsson (Pacific Press, 2002).

Nancy Weber de Vyhmeister

Referencias

1. Augustine, The Harmony of the Gospels 1.7, 2.12.

2. Hermann Reimarus, On the Goal of Jesus and His Disciples (Leiden: Brill, 1970), p. 41.

3. F. C. Baur, The Church History of the First Three Centuries (London: Williams y Norgate, 1878), Vol. 1, pp. 42, 43.

4. Albert Schweitzer, The Quest of the Historical Jesus (New York: Macmillan, 1959), pp. 398, 401.

5. Rudolf Bultmann, Jesus and the Word (New York: Scribners, 1958), pp. 8, 107, 108.

6. Robert W. Funk, Roy W. Hoover, y el Jesus Seminar, The Five Gospels: The Search for the Authentic Words of Jesus (New York: Macmillan, 1993), p. 5.

7. John Dominic Crossan, Jesus: A Revolutionary Biography (San Francisco: Harper San Francisco, 1994), pp. 82, 95.

8. Ibíd., p. 190.

9. Marcus J. Borg, Jesus: A New Vision: Spirit, Culture, and the Life of Discipleship (San Francisco: Harper Collins, 1987), pp. 184, 185.

10. Josephus, Jewish Antiquities 20.9.1.

11. Josephus, Jewish Antiquities 18.3.3.

12. Shlomo Pines, An Arabic Version of the Testimonium Flavianum and Its ImplicationsJesus within Judaism: New Light from Exciting Archaeological Discoveries (New York: Doubleday, 1988), p. 95. (Jerusalem: Israel Academy of Sciences and Humanities, 1971); texto tomado de James Charlesworth,

13. The Babylonian Talmud (London: Soncino, 1935), 27:281.

14. John P. Meier, A Marginal Jew (New York: Doubleday, 1991), 1:76-78.

15. Tacitus, Annals 15.44.

16. Lucian, The Death of Peregrine 11-13.

17. Citado en Eusebius, Church History 3.39.

18. Irenaeus, Against Heresies 3.14.1-3.

19. Kurt Aland y Barbara Aland, The Text of the New Testament (Grand Rapids: Eerdmans, 1989), pp. 83-102.

20. Frederic Kenyon, The Bible and Modern Scholarship (London: John Murray, 1948), p. 20.

21. En el osuario se lee: “Santiago, hijo de José hermano de Jesús”. Ver Biblical Archaeology Review 28 (Noviembre-Diciembre 2002): 24-37; y 29 (Enero—Febrero 2003): 20-25.

22. James E. Strange y Hershel Shanks, “Synagogue Where Jesus Preached Found at Capernaum”, Biblical Archaeology Review 9 (Noviembre-Diciembre 1983): 24-31.

23. Gonzalo Báez-Camargo, Archaeological Commentary on the Bible (New York: Doubleday, 1984), p. 218.

24. New International Dictionary of Biblical Archaeology, s.v. “Crucifixion.”

25. D. H. Wheaton, “Pilate,” The Illustrated Bible Dictionary (Wheaton, IL: Tyndale, 1980), pp. 187, 188.

Leia Mais…

Nueva ventana hacia los origenes y complejidades del Universo

Los científicos creen que un salto cuántico en la potencia informática y el desarrollo de poderosos nuevos telescopios permitirán desentrañar pronto la "telaraña cósmica", una teoría según la cual el universo está unido por hilos invisibles de "materia oscura".

En una serie de artículos divulgados en la revista 'Science', prestigiosos astrofísicos explican cómo los experimentos y las nuevas tecnologías que serán lanzados en los próximos años abrirán una nueva ventana hacia los orígenes y complejidades del universo.

Las herramientas actuales han permitido tener un esbozo sobre cómo nació el universo tras el Big Bang y cómo se mantiene unido por la fuerza gravitacional de la misteriosa "materia oscura".

Pero no son lo suficientemente precisas como para hacer un mapa real de la telaraña cósmica, que se estima mantiene unidas las mil millones de galaxias brillantes en el universo conocido, o para revelar detalles sobre cómo se forman e interactúan las galaxias.

Varios proyectos en marcha ayudarán a cambiar eso, aseguran los autores. "Estamos a punto de realizar tremendos progresos gracias a los nuevos observatorios (planeados), los avances teóricos que se están realizando y los avances en informática", explicó Claude-Andre Faucher-Giguere, de la Universidad de Harvard, principal autor de uno de los artículos.

Cuando se implementen los nuevos proyectos, los astrofísicos podrán usar ondas de radio para mirar atrás en el tiempo y ver la imagen de los días oscuros del universo antes de que surgieran las estrellas y los planetas.

"Hace mucho, mucho tiempo el universo estaba lleno de hidrógeno neutro, pero en determinado punto se formaron las primeras estrellas y el universo pasó de neutro a ionizado, y el hidrógeno neutro desapareció", dijo Faucher-Giguere en una entrevista telefónica.

Los observatorios de baja frecuencia que están siendo construidos o planificados y el poderoso telescopio espacial 'James Webb' que se planea lanzar en 2013 explorarán el universo para detectar alguna señal de hidrógeno neutro. "A medida que miras más lejos a través de un telescopio estás viendo el universo en un periodo más temprano", explicó el científico.

Si logran mirar lo suficientemente lejos como para encontrar este hidrógeno neutro, los astrofísicos podrán probar que su teoría de la formación del universo es correcta, dijo Faucher-Giguere.

Otro proyecto clave es el experimento GAIA de la Agencia Espacial Europea, que a partir de 2011 medirá y hará un mapa de los movimientos de más de mil millones de estrellas en nuestra galaxia.

Sumado a los avances propuestos en las herramientas usadas para recolectar las observaciones astrológicas, estas mediciones deberían mostrarnos en la próxima década cómo se forman los grupos de galaxias, indicó Rodrigo Ibata, del Observatorio Astronómico de Estrasburgo.

"Podremos, por primera vez, volver a unir las estrellas dispersas debido a antiguos eventos de acrecentamiento, analizando minuciosamente la Vía Láctea y conociendo su historia", escribió. "Podremos entonces determinar directamente hasta qué punto la galaxia fue formada a partir de galaxias enanas que cayeron a través de la telaraña cósmica local", explicó.

Otro terreno en el cual se esperan grandes avances es en el descubrimiento de bariones faltantes, que son las partículas subatómicas que conforman las estrellas, los planetas y hasta las personas. Actualmente los astrofísicos pueden dar cuenta de aproximadamente la mitad de la masa bariónica que debería estar presente según el modelo estándar del universo.

"Encontrar los bariones faltantes y por lo tanto producir un inventario completo de posiblemente el único componente detectable de la masa energética del universo es crucial para validar o invalidar nuestro actual modelo cosmológico", estimó Fabrizio Nicastro, del Centro de Astrofísica del Harvard-Smithsonian. Los rayos X de alta resolución y la óptica ultravioleta han permitido a los astrofísicos comenzar a rastrear los bariones cósmicos, explicó.

Leia Mais…

martes 1 de septiembre de 2009

Arqueólogo afirma haber encontrado evidencias de los israelitas


Un arqueólogo de la Universidad de Haifa afirma haber descubierto las estructuras con forma de de pies humanos (estructuras que se parecen a huellas) que cree que fueron erigidas por los israelitas al haber pisado por primera vez la tierra de Canaán.
Según informa el diario Haaretz el Adam Zertal dijo haber descubierto restos arqueológicos en el valle del Jordán que evidencian las primeras construcciones levantadas por los israelitas al entrar en Canaán y que ponen de manifiesto el concepto bíblico en el que al pisar con el pie la tierra se testifica la posesión de la misma.

El equipo de excavación dirigido por Zertal encontró cinco grandes evidencias arqueológicas en un lugar considerado como el Gilgal bíblico.

En la actualidad la mayoría de los arqueólogos creen que el Éxodo del pueblo de Israel de Egipto y la conquista de la tierra prometida no pueden ser evidenciados científicamente, sin embargo Zertal es uno de los pocos arqueólogos que han encontrado evidencias que demuestran la entrada a Canaán del pueblo de Israel.

El descubrimiento más importante de Zertal son rastros arqueológicos en el Monte Ebal y por los cuales el científico indica fue el lugar donde se celebró el pacto relatado en el Libro de Josué. Sin embargo otros arqueólogos dicen que en ese lugar se erigió una torre para vigilar.

Según relata el libro de Josué, los israelitas llegaron a Gilgal después de haber cruzado el río Jordán y según algunos investigadores el nombre de Gilgal surge debido a una colección de piedras que fueron utilizados para rituales de sacrificio.

Zertal ha manifestado que las piezas con forma de pies humanos fueron utilizadas durante las ceremonias tras la entrada en la tierra de Canaán. Relacionando que la tradición de peregrinar a Jerusalén durante las tres fiestas judías principales. Esta tradición es conocida como “aliá la’regel” que quiere decir subir a pie, y que según Zertal puede tener relación con los restos arqueológicos encontrados en el Valle del Jordán y el Monte Ebal. Además las estructuras de pies tenían un significado de contro sobre los enemigos al proclamar la presencia de Dios sobre su pueblo.

Leia Mais…

domingo 30 de agosto de 2009

Salva su vida usando la Biblia como chaleco antibalas


Los feligreses y el pastor evangélico Mauricio Sanez Condorí alcanzaban juntos el clímax religioso elevando sus cánticos al cielo y agradecían la bendición de la vida. Justo en ese instante sublime de la comunión de los fieles con el Señor ingresó en el templo un ladrón, arma en mano y encapuchado, más preocupado por las cuestiones terrenales.

A los gritos, con malas maneras, y apuntando a la gente, el atracador empezó a exigir billeteras y teléfonos móviles a toda la concurrencia, de condición muy humilde, que llenaba la pequeña iglesia ubicada sobre la calle Reconquista, en la localidad de Rodeo del Medio de la provincia de Mendoza, 1.100 kilómetros al oeste de Buenos Aires.

Como dueño de casa que es y consciente de su papel, Sanez Condorí, un delgaducho de 38 años que se gana la vida cultivando una huerta, no hizo ni caso al intruso y siguió cantando plegarias a Jesús, lo que puso más de los nervios al delincuente.

"Yo pensé que uno solo no nos podía hacer nada a tantas personas", razonó, con algo de sentido común, el pastor evangelista.

El atracador iba quitando dinero y pertenencias a sus víctimas y, de repente, David y Avelino Amador, dos feligreses que son padre e hijo, atravesaron el portal e ingresaron al templo. Creyendo que lo habían pillado, el ladrón reaccionó en forma histérica y disparó su revólver contra Condorí, que encabezaba la ceremonia, de pie, en el altar.

El cañón del arma apuntaba al pecho del religioso. El proyectil iba dirigido, todo recto, hacia allí pero impactó en la Biblia con que oficiaba la misa y, desvió el recorrido original, alejándose del blanco buscado por el delincuente. El plomo sólo alcanzó a rozar a Condorí.

"Yo pensé que era una bala de goma, porque cuando me hirió me di cuenta de que no era grave", relató la víctima.

Como en un milagro, el pastor cayó en la cuenta de que la Biblia estaba rota por el balazo y había salvado su vida. "Esto me hace creer aún más en un Dios que me cuida", concluyó, después, emocionado. El ladrón alcanzó a huir. Por las dudas, Condorí dijo a la prensa que si se arrepiente lo recibirá en su congregación, aunque, al mismo tiempo, pidió a la Justicia 'mano dura' con los delincuentes.

J.I.I

Leia Mais…

jueves 27 de agosto de 2009

¿Cómo llegó Dios aquí?


Definitivamente este es un tema del cuál ampliaremos próximamente, pero pensé que sería bueno postear un “adelanto” del mismo.

Richard Dawkins, entre otros ateos, cree que él tiene la última prueba de que Dios no existe. ¿Si Dios creó un universo complejo, no tomaría esto una entidad aún más compleja para haber creado a Dios? Sin embargo, tal lógica asume que el tiempo siempre existió, más bien que ser simplemente un constructor de este universo.

Sin embargo, sabemos que Dios no tiene ninguna necesidad para haber sido creado, ya que Él existe fuera del tiempo (donde la causa y el efecto no funcionan) o dentro de dimensiones múltiples de tiempo (tal que no hay ningún principio del plano de tiempo de Dios). De ahí Dios es eterno, habiendo nunca sido creado. Aunque sea posible que el universo mismo sea eterno, eliminando la necesidad de su creación, pruebas de observación contradicen esta hipótesis, ya que el universo comenzó a existir hace un finito ~13.7 mil millones de años, cifra suspuesta y probablemente errónea, y que de hecho ha sido muy fluctuante en los pasados años . El único escape posible para el ateo es la invención de una especie de súper universo, que nunca puede ser confirmado experimentalmente (así pues es metafísico en la naturaleza, y no científico).

Leia Mais…

martes 25 de agosto de 2009

Calculadora astronómica ya existente desde el s. II a.C.


Investigadores de la Universidad de Cardiff, en el Reino Unido, han desvelado la enorme complejidad del 'Mecanismo de Antiquitera', una herramienta astronómica elaborada en el siglo II a.C. que, según los científicos, permitía predecir los eclipses lunares y solares a través de cálculos matemáticos babilónicos.

Las conclusiones de la investigación sobre este mecanismo, que debe su nombre a la isla griega de Antiquitera, donde fue descubierto en 1901 entre los restos de un naufragio romano, se han publicado en la revista 'Nature'.

Mike G. Edmunds y su equipo de científicos utilizaron imágenes y tomografías de rayos X de alta resolución para estudiar los fragmentos que se conservan del 'Mecanismo de Antiquitera', una computadora analógica mecánica de bronce que se cree servía para calcular las posiciones astronómicas, sobre todo las fases de la luna y el calendario lunisolar. Los autores señalan que en las sociedades primitivas los calendarios eran esenciales para fijar los tiempos agricolas y los festejos religiosos.

Reconstrucción de los engranajes del Mecanismo de Antiquitera'. (Foto: Nature)

El dispositivo griego contiene una complicada maquinaria de al menos 30 engranajes de bronce realizados a mano y de gran precisión dentro de una carcasa de madera cubierta de inscripciones. Debido a la fragmentación de los restos del mecanismo, sus funciones específicas han permanecido sin esclarecer.

Según los investigadores, esta herramienta astronómica predecía los eclipses lunares y solares sobre la base de los ciclos de progresión aritméticos babilónicos. Los investigadores pudieron reconstruir el funcionamiento de los engranajes y duplicar el número de inscripciones que se habían descifrado hasta el momento del estuche de madera. Según los científicos, esta herramienta es técnicamente más compleja que cualquiera de los dispositivos existentes durante al menos 1.000 años después.

El texto es astronómico y en él existen muchos números que podrían referirse al movimiento de los planetas y los engranajes son una representación mecánica de una teoría del siglo II antes de cristo, desarrollada por el astrónomo griego Hiparcos, que explicaba las irregularidades del movimiento de la Luna en el cielo derivadas de su órbita elíptica.

Leia Mais…

lunes 24 de agosto de 2009

En el principio...

Leia Mais…

domingo 23 de agosto de 2009

Science Against God?


Many scientists sincerely feel that there is a serious conflict between scientific methodology involving ideas of natural cause and effect, repeatability and predictability, and the concept of a God who can overrule in nature and thus negate these ideas. This conflict is considered so serious that at times the statement is made that a scientist cannot pursue serious study in his discipline while believing in a God who can interfere with the course of nature. It is felt that the consistency and predictability of science disappear in the presence of an unpredictable God. This, no doubt, is part of the reason why some scientists reject the concept of God, while others define Him as an impersonal organizing force or entity. We would like to propose that this apparent conflict has a reasonable solution.

Let us suppose, as we believe, that God established the laws of nature by which science analyzes and operates. Does this necessitate a conflict between God and science? It would seem not. The conflict seems a little more probable when one considers miracles, such as those described in the Bible, where it appears that God interferes with the normal course of nature. These do not exclude scientific analysis as long as some of the laws we understand are still operating. To state it differently: even when something we do not fully comprehend takes place, the event should be amenable to some scientific analysis, as long as one of the laws of nature is still in operation and provided the tools of science are sufficiently adequate.

In addition to this, some philosophers, including Alfred North Whitehead (1950, pp. 8-19), have pointed out that science developed in the Western world in part because of the Judeo-Christian concept of a rational and reasonable God. Science did not develop, or developed very poorly, in other civilizations, because the concepts of capricious gods precluded the development of science. The very stable civilizations, such as those of India and China, certainly provided the environment for intellectual pursuits; nevertheless science advanced in the Western world, probably because of the idea of a rational God in conjunction with the disciplined concepts of the Judeo-Christian tradition. Emphasizing this, Whitehead (1950, p. 19) states: "My explanation is that the faith in the possibility of science, generated antecedently to the development of modern scientific theory, is an unconscious derivative from medieval theology." Thus one can conclude that there is a conflict between science and a capricious God, but there is good agreement between science and a God who is the author of the laws of science. The two kinds of gods must not be confused.

Another accusation leveled by some scientists against those believing in a God who is active in the affairs of nature is that whenever one runs into an unsolved problem, he only has to invoke the power of God to answer the problem. However, that a God can act at a level beyond man's understanding does not seem to be a sound reason to reject Him. Also, the same type of criticism can be leveled at a non-theistic scientific approach which relies on time to answer improbable events. This is implied in the statement by the noted physiologist George Wald (1954): "Given so much time, the 'impossible' becomes possible, the possible probable, and the probable virtually certain. One has only to wait: time itself performs the miracles."

A problem has developed in modern evolutionary theory due to reliance on time for improbable events. Given enough time, anything could happen; hence no matter what has been interpreted as the past history for life, it could have occurred. And since anything could have occurred, there is no way to show that it did not. In particular, evolution has models for advancing, for regressing, for jumping gaps, for annihilation, etc. For all types of data there is a model to explain it. The problem has been well stated by two evolutionary biologists, Birch and Ehrlich (1967): "Our theory of evolution has become . . . one which cannot be refuted by any possible observations. Any conceivable observation can be fitted into it. It is thus 'outside of empirical science' but not necessarily false. No one can think of ways in which to test it."
Reliance on time for improbable events has also run into some difficulty when quantitatively evaluated. For instance, Eden (1967), in the book Mathematical Challenges to the Neo-Darwinian Interpretation of Evolution, has calculated that in 5 billion years (an assumed age of the Earth) one would expect to get only 2 genes in the right order in the common bacterium Escherichia coli if the organism were spread over the surface of the earth in a layer 2 centimeters thick. This does not include time for evolving the genes, a much more complex process, or for putting other genes in order; and one also wonders where there would be enough space for several hundred thousand other organisms which would also be evolving. This study and a number of others (Hull 1960; Eden 1967; Schützenberger 1967; Salisbury 1969 and 1971, etc.) strongly indicate that the amount of time that the geological time scale allows is totally inadequate for the improbable events required by modern evolutionary theory.

It would seem that the concept of arriving at truth through science in combination with a rational God is most reasonable. This is preferable to relegating all questions to a capricious and unpredictable God, since there appears to be a conflict between that type of a God and the degree of orderliness one sees in nature. This also seems preferable to trying to answer all questions through a scientific process which excludes God. Not only does this appear arbitrary, but as pointed out above, the godless system is quite inadequate to explain many questions, especially those of origins. One could argue that since God can be used to answer all questions, to employ Him weakens one's objectivity. But objectivity points to a God and the argument loses further significance in view of the type of God described in the Bible, a reasonable and rational God who is usually predictable, yet who is powerful enough to answer the problems which science by itself cannot answer. This appears to be the best approach to truth.

A.R.

Leia Mais…

Misterioso planeta del tamaño de Júpiter hallado orbitando cerca...


Un enigmático planeta del tamaño de Júpiter ha sido detectado orbitando en torno a una estrella similar a nuestro Sol. Este insólito mundo realiza una extraña órbita en forma elíptica alrededor de su estrella.

En su punto más lejano, el planeta se encuentra a 132 millones de kilómetros de su estrella, tan lejos como la Tierra de nuestro Sol. Sin embargo, cuando alcanza su máxima proximidad, se halla a sólo 5 millones de kilómetros de su estrella, 10 veces más cerca que Mercurio de nuestro sol.

El hallazgo lo ha logrado un equipo de astrónomos del University College de Londres, y sus resultados se han presentado en la Conferencia Europea de Astronomía JENAM 2009, celebrada en Hertfordshire (Inglaterra).

El 'extraño planeta', cuyo nombre científico es HD80606b, realiza su máxima aproximación cada 111 días. La existencia del planeta ya se conocía, pero los datos recopilados durante el tránsito delante de su estrella han permitido descubrir por primera vez todas sus características.

Además, se ha comprobado que este planeta experimenta grandes variaciones de temperatura. Desde los tres grados centígrados, como puede ocurrir en el caso de la Tierra, hasta los 1.200 grados.

Los autores del hallazgo creen que la extraña órbita elíptica del planeta podría explicarse por el hecho de que su estrella forma parte de un sistema binario. Este fenómeno implica que durante millones de años, la estrella ha 'estirado' la órbita del planeta, provocando su extraña configuración.

Leia Mais…

jueves 20 de agosto de 2009

Observan la transformación materia - antimateria y visceversa


Aunque en la ciencia-ficción se trabaja muy fácilmente con la antimateria, en la realidad puede ser muy difícil producirla y manejarla, por lo que investigadores de todo el mundo están celebrando un nuevo avance en esta área.

Por primera vez, aprovechando el experimento BaBar en el Centro del Acelerador Lineal de Stanford (SLAC), unos científicos han observado la transición de un tipo de partícula, el mesón-D neutro, en su partícula de antimateria. La nueva observación se usará como un medio de comprobación para el Modelo Estándar, la teoría actual que mejor describe la materia luminosa de todo el universo y sus fuerzas asociadas.

La transición del mesón-D fue predicha por primera vez hace más de tres décadas, pero es un fenómeno tan escurridizo que los científicos han tenido que esperar todo este tiempo hasta poder verlo. La observación de la transición del mesón-D representa otro logro relevante para el experimento BaBar. La campaña de colaboración del BaBar continúa cosechando mediciones innovadoras que desafían nuestra comprensión de cómo se comportan las partículas elementales.

El complejo del acelerador PEP-II en el SLAC permite que los científicos envueltos en las actividades del BaBar estudien no sólo los mesones B, sino también varios otros tipos de partículas incluyendo al mesón-D. Los mesones, de los que hay aproximadamente 140 tipos, están formados por las partículas fundamentales denominadas quarks, que pueden producirse cuando chocan partículas con altas energías.

Una ráfaga de partículas en una amplia variedad de combinaciones se produce cuando los electrones y los positrones chocan entre sí con altas energías, en las instalaciones del PEP-II. Uno de los resultados más fugaces de estas cascadas de partículas generadas por la energía de las colisiones es el de las transformaciones de partículas en sus antipartículas. Los mesones K neutros, observados hace más de 50 años, fueron las primeras partículas elementales en demostrar este fenómeno.

Hace alrededor de 20 años, se observó la transición del mesón-B. Ahora, por primera vez, los científicos del experimento BaBar han visto al mesón-D transformarse en su antipartícula y viceversa.

Observando el raro proceso de la transición del mesón-D, los colaboradores del BaBar pueden comprobar las complejidades del Modelo Estándar. Para cambiar de materia a antimateria, el mesón-D debe interactuar con "partículas virtuales", las cuales, a través de fluctuaciones cuánticas, logran existir por un breve instante antes de desaparecer de nuevo. Su existencia momentánea es suficiente para iniciar la transformación del mesón-D en un antimesón-D. Aunque el detector del BaBar no puede observar directamente estas partículas virtuales, los investigadores pueden identificar su efecto midiendo la frecuencia de transformación del mesón-D en el antimesón-D. Conocer esa cantidad ayudará a determinar si el Modelo Estándar es suficiente o si debe ser ampliado para incorporar los nuevos procesos físicos.

Leia Mais…

martes 18 de agosto de 2009

Esto Tesla ya lo sabia...


La fuente de alimentación es tal vez el último cable que quede por cortar en un mundo de conexiones inalámbricas. Y puede que su fin no esté tan lejos. Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha conseguido transmitir energía entre dispositivos sin necesidad de cables. El hito, publicado en la revista Science, consistió en suministrar electricidad a una bombilla de 60W desde dos metros de distancia.

Estos expertos han dado con la clave para que la electricidad se transmita por el aire, lo mismo que hace el Wi-Fi con las conexiones a Internet. En concreto, han conseguido mantener encendida una bombilla de 60 vatios durante 24 horas situada a más de dos metros de distancia de la fuente de energía que la alimentaba, sin conexión física alguna. Los investigadores han llamado a su sescubrimiento "WiTricitY" (WiTricidad), de la unión de las palabras "wireless" (sin hilos) y "electricity".

El ingenio consiste en dos rollos de cobre, uno de los cuales, la unidad emisora, está físicamente conectado a una fuente de energía. En lugar de liberar esa energía a través de ondas electromagnéticas, el cobre llena el espacio circundante con un campo magnético no radiante que oscila a determinadas frecuencias. Es este campo el que hace posible el intercambio de energía entre la unidad emisora y la receptora, el segundo de los rollos de cobre.

Ambos rollos están acoplados y especialmente diseñados para resonar con el campo magnético, en cuyo interior se produce una fuerte interacción entre la unidad emisora y la receptora. Dos objetos resonantes acoplados, es decir, que vibran a la misma frecuencia, tienden a intercambiar energía de una forma eficiente. Gracias a este diseño, la transferencia de electricidad, que de forma natural tendería a disiparse, se concentra en un espacio limitado.

Peter Fisher, uno de los miembros del equipo del MIT, afirma que un ordenador portátil que estuviera en el interior de una habitación equipada con esta clase de energía inalámbrica se recargaría automáticamente, sin necesidad de estar enchufado. De hecho, ni siquiera necesitaría tener una batería para poder funcionar.

Leia Mais…

lunes 17 de agosto de 2009

¿No hay Fuerza de Gravedad en el Espacio?



El origen de esta idea está muy probablemente en las imágenes que se ven de astronautas en naves o estaciones espaciales en órbita. Se los ve “flotar”, y si sueltan una pelota, ésta no cae al suelo sino que flota a su lado. ¿La conclusión? Están en condiciones de “ingravidez”, porque “en el espacio no hay gravedad”. He llegado incluso a oír lo siguiente: “si quitásemos todo el aire de esta habitación flotaríamos, porque en el vacío no hay gravedad”, como si el aire tuviera algo que ver.

Absolutamente absurdo.

En primer lugar, supongamos que, efectivamente, en el espacio no hubiera gravedad. En ese caso, lo que se vería en el interior de la nave espacial sería precisamente eso – los astronautas y la pelota flotando. Pero, visto desde fuera, la situación sería bien diferente: esa nave espacial que se supone está en órbita alrededor de la Tierra se alejaría de ella en línea recta, perdiéndose en la inmensidad del espacio. Porque, por supuesto, la razón de que la nave esté en órbita no es otra que la gravedad terrestre.

Entonces, ¿por qué flotan los astronautas y no cae la pelota? Si hay gravedad, ¿por qué no se caen al suelo?

La respuesta, por supuesto, es que se caen. Se están cayendo todo el tiempo, pero el suelo también se está cayendo al mismo ritmo, de modo que parece que no está pasando nada. La situación es la misma que si tú estuvieras en un ascensor, en el piso más alto de un edificio. Si sueltas una pelota, ésta cae debido a la aceleración de la gravedad, y como el ascensor y tú estáis sujetos y no os movéis, véis cómo la pelota baja.

Si se cortase la cuerda del ascensor y empezase a caer, notarías “que no hay gravedad”: si soltaras la pelota, ésta “flotaría” junto a tu mano, y tú no notarías tu propio peso, porque no tendrías contra qué sentirlo. ¿Quiere esto decir que dentro de los túneles de los ascensores no hay gravedad? No. Al soltar la pelota, ésta caería – pero como el suelo del ascensor está cayendo al mismo ritmo, nunca se acercarían, de modo que parecería que la pelota “flota”. No es que flote, sino que el suelo “cae bajo sus pies” de modo que nunca llega a alcanzarlo.

Esto es lo mismo que ocurre en las naves espaciales en órbita: están cayendo debido a la aceleración de la gravedad, y todo lo que hay dentro (los astronautas, la pelota, etc.) cae al mismo ritmo, de modo que parece que no hay gravedad. Una manera más correcta de describir la situación en el interior de la nave es decir que es una situación de caída libre, no de ingravidez. Al menos, podemos decir que es una ingravidez aparente – desde luego que hay gravidez, o la nave, como hemos dicho antes, no giraría alrededor de la Tierra.

La siguiente pregunta entonces es, si la nave está cayendo, ¿por qué no desciende y se estrella contra la Tierra?

Para entender esto, recordemos los conceptos básicos que están en juego en esta situación. Si ignoramos cualquier otra influencia (de otros planetas o el Sol), para simplificar el problema, la nave espacial sufre una única fuerza: la fuerza gravitatoria debida a la Tierra, que se dirige hacia el centro de nuestro planeta.

La situación es análoga a la siguiente: Tengo un cuenco de madera y una canica. Si suelto la canica en el borde del cuenco, sufre una fuerza hacia el centro del cuenco, de modo que baja hasta llegar al fondo. Lo mismo hace una nave si la soltamos a cierta altura sobre la superficie.

Pero puedo darle un golpe a la canica de modo que se mueva a lo largo del borde. De hecho, puedo darle un golpe inicial con la velocidad exacta para que recorra el borde realizando una circunferencia y, si no hay rozamiento, seguirá dando vueltas para siempre. No estoy haciendo ninguna otra fuerza sobre la canica, el impulso inicial es suficiente para que esto ocurra indefinidamente.

Lo mismo ocurre con una nave espacial: si le doy la velocidad inicial justa, se quedará dando vueltas a esa altitud para siempre (en la realidad no es así, porque hay otras fuerzas que no tenemos en cuenta, pero la diferencia es muy pequeña). Sin embargo, la única fuerza que actúa sobre ella es la gravedad, de modo que está cayendo hacia la Tierra. ¿Cómo puedo decir que cae si no pierde altitud? Imagina que la Tierra fuera plana. Entonces, la nave espacial caería debido a la gravedad y la distancia entre el suelo y la nave iría disminuyendo hasta que se tocarían, y la nave se estrellaría.

Pero la Tierra no es plana. La nave cae hacia el “suelo”, pero la curvatura de la Tierra hace que el suelo se curve “hacia abajo” de modo que si la nave, al moverse una distancia determinada, ha perdido 100 metros de altitud, el suelo ha “descendido” 100 metros por debajo de ella porque la Tierra es redonda, y cuando la nave pierda otros 100 metros el suelo habrá hecho lo mismo. Soy consciente de que esta explicación no es demasiado clara, pero creo que si ves un dibujo no te quedará duda de lo que quiero decir. Aquí están las dos situaciones, la primera (la “intuitiva”) y la real:



Como puedes ver, la razón de que la nave no se estrelle no es que no esté cayendo: es que tiene la velocidad justa para avanzar lo suficiente sobre la Tierra de modo que la curvatura del planeta sea justo la misma que la curvatura de su trayectoria de caída. ¿El resultado? Está cayendo todo el tiempo, pero su altitud nunca varía, y seguirá dando vueltas y vueltas para siempre, cayendo sin descender.

Pero el quid de la cuestión, y sé que me repito, es el siguiente: en el espacio sí hay gravedad. Cuando se ven astronautas “flotando” lo que está sucediendo realmente es que están cayendo a la vez que la nave, de modo que no se percibe que estén cayendo unos respecto a otros. Desterremos esta idea absurda de una vez por todas.

Fuente



Leia Mais…

viernes 14 de agosto de 2009

¿Qué tamaño tiene tu Dios?


El tamaño de algo se determina por unidades de medida, las que varían dependiendo del objeto que medimos. El oro se mide en onzas o gramos; el carbón, en toneladas. El petróleo crudo se despacha en barriles, la gasolina refinada se vende por litros o por galones. El tamaño de una caja se define por su longitud, anchura y altura, en centímetros o en pulgadas, y para alfombrar una habitación se habla de metros cuadrados o yardas cuadradas. Como los metros o las yardas son inadecuados para indicar la distancia entre Nueva York y Nairobi, usamos kilómetros o millas. Pero las distancias interplanetarias demandan años luz, y un año luz es igual a la distancia que la luz viaja en un año a la velocidad de 300.000 km (186.000 millas) por segundo. ¡Algo casi impensable!

Pero, ¿qué tamaño tiene tu Dios? ¿Está él tan distante y es tan infinito que el espacio y el tiempo no significan nada para él? ¿Es él tan trascendente que podemos reconocerlo como la base moral o la causa primera del universo, y luego dejarlo solo con su grandeza, y seguir nuestras vidas sin referencia a su existencia o a sus demandas? ¿O se halla tan cercano, tan inmanente, tan involucrado en la vida y sus miríadas de movimientos que vive en ese árbol o se lo encuentra en esta piedra o es una parte de todo lo que existe, una especie de ser panteísta, y lo hacemos como uno de nosotros? Y todo esto, ¿tiene realmente sentido, después de todo?

Para el salmista, el asunto del tamaño de Dios era de importancia. “¿A dónde me iré de tu espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiera a los cielos, allí estás tú; y si en el seol hiciera mi estrado, allí tú estás. Si tomara las alas del alba y habitara en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano y me asirá tu diestra” (Sal. 139:7-10). Reflexiona sobre esto, y tendrás una idea del infinito: no del tipo matemático, donde el infinito está más allá de lo alcanzable, sino de la dinámica espiritual, en la cual Dios puede ser a la vez trascendente e inmanente; infinito, pero puede amar lo suficiente como para identificarse con las necesidades y preocupaciones humanas. Por ello David se asombra y siente contentamiento: Dios está en el cielo omnipresente, omnisciente, omnipotente y sin embargo lo suficiente interesado como para que podamos decir: “Me asirá tu mano”.

En este mismo asombro y contentamiento reside uno de los desafíos más grandes que confrontamos como cristianos con respecto a Dios: la tentación de considerar a Dios desde el punto de vista de nuestras limitaciones y cuestionar su poder y fortaleza.

Resistamos la tentación

Pero los cristianos que aceptan la Biblia como revelación de Dios para la humanidad no están sin ayuda para resistir tal tentación. La Biblia habla de la revelación última que Dios realiza en la persona de Jesús, en quien lo finito y lo infinito se fusionan. En él lo divino y lo humano, el totalmente Otro y Aquel que se identificó con nuestras debilidades y fragilidad, se unieron para mostrar que la vida puede vivirse en estrecha relación con Dios, sin diluir su infinitud magnífica.

Jesús demostró el poder de Dios en su vida, muerte y resurrección, poder que tocó y transformó la vida de sus discípulos. El tímido y atropellado Pedro llegó a ser el predicador intrépido del día de Pentecostés. El Tomás que dudaba buscando una evidencia científica y una prueba sensorial, cuando el Jesús resucitado lo confrontó, cayó a sus pies en humildad, exclamando: “¡Señor mío y Dios mío!” (Juan 20:28).

Pero la timidez de Pedro y la duda de Tomás no eran exclusivas de ellos. Pareciera que los cristianos de todas las épocas han tenido y tienen dificultades para creer en todos los aspectos de la revelación de Dios, si carecen de un apoyo aceptable. Por ejemplo, considera las palabras proféticas de Apocalipsis 1:7: “He aquí que viene con las nubes: todo ojo lo verá”. Algunos preguntan: ¿Cómo pueden todos los habitantes de la tierra ver la venida de Jesús al mismo tiempo, dado el hecho de que la tierra es redonda? Una pregunta científica, es cierto, pero que ignora el hecho de que en este caso nos confrontamos con un evento divino, y no debemos entender a Dios en términos de las limitaciones humanas. Considera que aun nosotros, los humanos, hemos desarrollado en nuestros días la capacidad tecnológica de lograr que un acontecimiento determinado sea visto alrededor de la tierra al mismo tiempo. No estoy sugiriendo que Cristo usará satélites y la televisión para difundir su segunda venida. Pero me refiero a que si los seres finitos han logrado diseñar un sistema mediante el cual un incidente sobre esta tierra puede verse simultáneamente por todos sus habitantes, ¿por qué limitaremos a un Dios infinito al decir que él no puede lograrlo de la manera que él mismo escoja? ¿Qué tamaño tiene tu Dios?

El poder de Dios y la creación

Una área en la que se observa en forma especial este problema de limitar el poder de Dios es el origen de la tierra y de la vida sobre ella. Los científicos afirman que esta tierra, junto con muchas galaxias y planetas, fue el resultado de la explosión de alguna masa de origen desconocido, y que la vida se desarrolló eventualmente cuando se produjeron las condiciones adecuadas. Pero la teoría de la evolución no es tan científicamente sólida como se hace creer a mucha gente y varios trabajos eruditos han señalado los problemas de la teoría de la evolución (ver recuadro).

Existe una diferencia filosófica básica entre un científico que apoya el evolucionismo y uno que cree en la creación. La ciencia trata acerca de los fenómenos naturales. La teoría de la evolución explica el origen del planeta Tierra y la vida sobre él, usando las leyes naturales cuyos efectos se observan en el mundo. El problema es que hay brechas significativas que no pueden salvarse con ninguna ley conocida o fenómeno observado. Por ejemplo, la antiquísima pregunta. “¿Qué fue primero: el huevo o la gallina?”. Todo pollo sale de un huevo que se empolla, y cada huevo es puesto por una gallina. La aparición del primer huevo o la primera gallina, de cualquier otro modo, no es natural, ¡para decir lo mínimo! Los científicos creacionistas señalan esto y dicen que la ciencia sólo puede considerar las leyes naturales que fueron establecidas como parte de una creación sobrenatural. Esto se entiende mejor si comparamos la fabricación y el mantenimiento de un automóvil. Así como las herramientas que son totalmente satisfactorias para arreglar un vehículo son inadecuadas para su fabricación, las leyes científicas que sirven apropiadamente para comprender el funcionamiento y el mantenimiento de este mundo son inadecuadas para dar cuenta de su origen.

La primera ley de la termodinámica, que trata de la conservación de la energía, afirma que los procesos naturales no pueden crear ni destruir la energía, sino que sólo pueden convertir la energía de una forma en otra. Esto fija una limitación importante a la naturaleza. Como la materia es una forma de energía, la naturaleza no puede dar razón de la energía total del universo, incluyendo la materia; de allí la necesidad de lo sobrenatural. ¿Podría esto sobrenatural ser el Dios Creador, revelado más específicamente en Jesucristo?

Los que creen que la Biblia es la revelación de Dios no deberían sorprenderse si cualquier determinación científica de la edad de la tierra no guarda consistencia con la historia de la creación. El acto de la creación implica un acontecimiento sobrenatural que dio como resultado una tierra madura, completamente desarrollada, con sus habitantes al final de la semana de la creación. Cualquier método para datar la tierra científicamente involucra suposiciones de condiciones y procesos naturales, y no dará resultados que apoyen una base de creación sobrenatural.

Como Dios creó este mundo en forma sobrenatural, ningún método de datación científica de la tierra, aun en los días de Adán, podría dar resultados que estuvieran en armonía con la creación. La entrada del pecado cambió la perspectiva de la humanidad y ha puesto límites a la comprensión humana. Aquí es donde entra la fe. “Por la fe comprendemos que el universo fue hecho por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía... Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a los que lo buscan” (Heb. 11:3, 6).

Se necesita precaución

Lo que hemos considerado hasta ahora nos advierte que debemos ser cuidadosos al buscar, desde nuestra perspectiva humana, poner un límite a la persona y el poder de Dios. No podemos medir ni comprender a Dios desde el punto de vista de nuestra inadecuación. Tampoco podemos apreciar completamente el papel de Dios en esta tierra y su historia, desde la perspectiva limitada de nuestra inteligencia. Podemos pensar, sondear, inquirir, analizar —en realidad Dios nos anima a hacerlo–, pero llega un punto en el que nos confronta el vasto abismo entre lo finito y lo infinito. Lo finito no puede abarcar o comprender plenamente lo infinito; lo finito sólo puede creer. Allí es donde la fe viene a nuestro rescate. Y mientras estudiamos y teorizamos, los que afirman su fe en Dios confesarán humildemente que no todas las cosas son claras todavía. “Ahora vemos por espejo, oscuramente; pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como fui conocido” (1 Corintios 13:12).

¿Qué tamaño tiene tu Dios? ¿Es suficientemente grande para darle sentido a la vida, aunque no podamos comprender todos los misterios involucrados en ella? ¿O es tan pequeño que la vida llega a ser un viaje tortuoso, vapuleada de aquí para allá, de la vacilación a la duda y de la duda a la desesperación? La elección es tuya.

E. Theodore Agard

Leia Mais…

viernes 24 de julio de 2009

"El Viento Sopla"


"Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciera de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios." (Juan 3: 5).

Nicodemo estaba asombrado, tanto como indignado, ante estas palabras. Se consideraba no sólo intelectual, sino hombre pío y religioso. . . No podía armonizar esta doctrina de la conversión con su concepto de lo que constituía la religión. No podía encontrar una explicación satisfactoria de la ciencia de la conversión; pero, mediante un ejemplo, Jesús le mostró que ésta no podía explicarse por ninguno de sus métodos precisos. Jesús le señaló el hecho de que no podía ver el viento, y sin embargo podía discernir su acción.

Quizá nunca podría explicar el proceso de la conversión, pero podía discernir su efecto. El oía el sonido del viento, que sopla de donde quiere, y podía ver el resultado de su acción. No estaba a la vista el agente operador. . . Ningún razonamiento humano del hombre más docto puede definir las operaciones del Espíritu Santo sobre la mente y el carácter de los hombres. Sin embargo, pueden verse los efectos en la vida y en las acciones. . .

Nicodemo no anhelaba recibir la verdad, porque no podía comprender todo lo relacionado con la operación del poder de Dios. Sin embargo, aceptaba los hechos de la naturaleza, aunque no podía explicarlos o siquiera comprenderlos. Como otros hombres de todas las épocas, consideraba que las formas y ceremonias precisas eran más esenciales para la religión que la obra interior del Espíritu de Dios.

Podemos lisonjearnos como Nicodemo de que nuestra vida ha sido muy buena, de que nuestro carácter es perfecto, y pensar que no necesitamos humillar nuestro corazón delante de Dios como el pecador común, pero cuando la luz de Cristo resplandece en nuestras almas, vemos cuán impuros somos; discernimos el egoísmo de nuestros motivos y la enemistad contra Dios que han manchado todos los actos de nuestra vida. Entonces conocemos que nuestra propia justicia es en verdad como andrajos inmundos y que solamente la sangre de Cristo puede limpiarnos de las manchas del pecado y renovar nuestro corazón a su semejanza.

Leia Mais…